Algunos ya le apodan el Paul Newman cordobés por sus profundos ojos azules. Su pinta de bonachón se corresponde con un corazón profundo y arriesgado que lo ha dejado todo por ser Pablo en Cordura.
"Si esto fuera una película, tú y yo seríamos actores..." Carlos de Austria es PABLO en Cordura.
¿Quién es Carlos de Austria? Empezamos bien. Pues soy uno de la Fuensanta que siempre ha tenido claro que tenía que dedicarse a la interpretación. Pienso que la culpa siempre fue de mi padre. Ya desde chiquito jugábamos al "teatro". Recuerdo estar sentado con él delante de la radio que grababa, todo un prodigio de la tecnología para entonces, y leyendo un libro de Tip y Coll que tenía diálogos. O recitando un libro de rimas de Bécquer. Y creo que ahí tuve claro lo que quería.
Después, cuando te planteas seriamente la profesión, surgen los temores del paro y te ves "obligado" a estudiar una carrera con "futuro". Así que estudié Informática. ¿Pero que es lo que pasa? Pues que después de 5 o 6 años de trabajar de Informático te das cuenta que el mundo no solo es trabajar para tener un "buen" sueldo y que hay algo que no paga el dinero. Yo no podía ir a ver una obra de teatro, porque cuando estaba viéndola se me cogía un pellizco en la patata, pensaba "Yo quiero eso" y me iba a casa medio deprimido.
Lo suplía yendo a cursos de teatro, participando en compañías amateur y apuntándome a todo lo que mi limitado tiempo libre me dejaba. Pero yo quería más. Así que dejé el trabajo y me tiré de cabeza con más miedo que confianza. Ahora mismo paso más penurias económicas, acabo más cansado y tengo menos tiempo libre que antes, pero no te puedes imaginar como duermo por las noches ni lo que siento cada mañana cuando me levanto.
¿Cuál es tu papel en Cordura? Mi papel es Pablo. Es uno de esos "jóvenes" que ya no son tan jóvenes, para los que el mundo no cambia. El secreto de la felicidad es muy simple para él. Una cerveza, un banco y una conversación transcendental con un colega. Allí es donde se arregla el mundo y piensa que si alguien supiera lo que él sabe, todo sería mucho más fácil. Esta costumbre tan arraigada en su vida le lleva a conocer el mundo desde estas tertulias aunque no por su experiencia vital, ya que nunca ha salido de Cordura.
¿En qué te has inspirado para hacer este papel? Creo que todos hemos pasado por este Pablo antes o después. Por lo menos yo. Y lo único que he tenido que hacer es volver a cuando me iba a los bancos de mi calle con los colegas de toda la vida. Creo que cuando Miguel escribió los personajes de Pablo y su amigo Marcos se inspiró del mismo modo en esos años. He tenido mucha suerte con el personaje.
¿Cuál ha sido el principal obstáculo que has tenido que sortear? La verdad es que todo ha sido muy cómodo, pero si tengo que mencionar algo es mi propia inseguridad. Para alguien que se dedica al teatro, el salto a la pantalla es muy difícil y me explico. Cuando me enfrento a un proyecto teatral con mi compañía, tengo perfectamente claro lo que tengo que hacer y no tengo problemas. Pero nos pasó que la primera vez que quedamos para grabar y terminamos las escenas, le pedimos a Miguel que por favor repitiéramos otro día, porque se nos había quedado un regustillo de que podíamos hacerlo muchísimo mejor y eso era por esa misma inseguridad que nos habíamos creado. El hecho es que al siguiente día nos acomodamos y salio mejor, y eso fue mejorando conforme fuimos trabajando, pero al principio te ibas a casa pensando "¡¿Seré membrillo!?"
¿Qué te ha movido a participar en Cordura? Lo que más me gustó fue la gente. Para mí, lo que realmente saco de la película, aparte del trabajo, es la buena gente que he conocido. A mí me pasó que cuando hice el casting, acababa de tomar la decisión de dar el paso para dedicarme a esto. Llevaba muchos años preparándome en cursos, creado grupos amateur, participado en talleres de cortometrajes, haciendo obras de teatro, y decidí que hasta aquí. Dejé un trabajo para poder echarle horas a esto de interpretar y necesitaba pasar la prueba para convencerme de que había tomado la decisión correcta. Me enfrentaba a un mundo al que era muy difícil acceder si no has estudiado en la escuela de interpretación o conoces alguien del entorno, o por lo menos eso era lo que yo creía, y yo iba a pelo. Tenía pánico de haberme equivocado. Entonces Jorge, un buen amigo, me comentó que había salido un casting para una película y yo me dije "ahora es la mía". Me presenté y tenía más tembleques que un perro chico. No quedé muy convencido, ya sabéis "¿¡Seré membrillo!?, no tenía mucha confianza en que me llamaran.
Pero al cabo de un mes me llamó. Imagínate lo que me entró por el cuerpo. Quedamos en que había una reunión para ver que papeles asignaban. Me presenté a la reunión como una hora antes, me senté en la puerta con un café de máquina y a esperar. Entonces llegó Miguel, dos cafés más tarde, y entramos en la sala de la reunión. Me senté en una silla, con otro café en la mano, y comenzaron a llegar los compañeros. Todos se conocían. Y yo no conocía a nadie. Yo pensé que iba a ser ese que llega de no sabemos donde y que ya veremos por donde nos sale. Pero tengo que decir que no podía estar más equivocado. Son fabulosos y me ayudaron mucho. No tengo más que palabras de agradecimiento. Son los mejores.
¿Qué hace especial a Cordura? ¿Qué puede motivar al público a ir a verla? Que no es pretenciosa. No se apoya en grandes presupuestos, ni en soportes institucionales, ni en un gran productor que aporte el dinero necesario. Esta película se ha hecho porque Miguel se ha puesto a hacerla. No tiene más misterios. Demuestra que uno no puede renunciar a un objetivo porque alguien no apueste por ti o no te ofrezca la oportunidad. Si nadie te busca, haztelo tú mismo. Búscate la vida. Y si a nadie le gusta, no tienes nada que perder, porque el objetivo de esta película era simple y básicamente hacerla.
Creo que lo que puede motivar al público a verla es que se van ha encontrar en ella. Creo sinceramente que la gente se va a reconocer en los personajes que aparecen. Quizá no en uno, sino en la suma de varios, pero se van a reconocer.
¿Cuál crees que será el siguiente paso de la película de Miguel A. Sánchez? Bueno, yo no tengo ni idea de como funciona esto, pero supongo que ahora querrá mover el proyecto. Buscar muestras de cine independiente o cosas así. Pero lo que tiene que hacer es disfrutar. Pensar en lo que ha conseguido el solito y gozar de cada instante al máximo.
Pero me gustaría añadir algo. Creo que debería pensar en volver a intentar otro proyecto. Sé que me va a matar porque ha acabado agotado de éste pero, tampoco digo que tenga que ser ahora mismo. Además que una vez pasado el primer escollo, ahora no es el momento de parar. Ya ha demostrado que sin ayuda puede hacer lo que quiera. Entiendo perfectamente que por motivos personales y laborales no tiene ni tiempo ni ganas de meterse en otro berenjenal como éste, pero creo que ya no lo afrontaría como antes. Ya tiene experiencia en este formato.
¡Que has hecho un largo, tío! ¿Cuántas personas pueden decir eso?. Haga lo que haga y tome la decisión que tome, seguro que es porque lo ha masticado lo suficiente. Tengo total confianza en que hará lo correcto.